Terapia para adultos, jóvenes y adolescentes

psicoterapia para adultos jovenes y ninos en granada 1

Los trastornos constituyen formas de responder frente a acontecimientos ante los que no encontramos recursos para afrontarlos, sin que supongan una enfermedad mental.

La terapia individual es un espacio y una oportunidad para pararse y reflexionar, verbalizar, comprender, ordenar, evaluar y replantear aquellos asuntos de su vida y la relación que tiene consigo mismo y con los demás, que le estén desestabilizando o generando sufrimiento.

El objetivo de la psicoterapia es que usted tome las riendas de su vida... y la reconduzca: resolviendo conflictos, gestando cambios, adquiriendo nuevas herramientas y recursos, liberando cargas y creciendo personalmente para procurar su bienestar.

1. Trastornos de Ansiedad

Son muchas las personas que sufren ansiedad al intentar anticiparse a los acontecimientos,  focalizándose en los aspectos más negativos del futuro; analizando, buscando explicaciones y dudando de cada una de las cosas que suceden y de cómo se comportan. Cada vez son más las personas que sufren Ansiedad, ya sea a causa del estrés y preocupaciones  determinado por nuestro estilo de vida, bien  anticipando posibles acontecimientos negativos en el futuro.

La sintomatología ansiosa suele manifestarse a tres niveles:

Fisiológico: aumento de la tasa respiratoria y/o cardíaca, dificultad para respirar o sensación de ahogo,   mareo, náuseas, fatiga, dolores de cabeza, tensión muscular, temblores, inquietud, dificultades para conciliar o mantener el sueño, sudoración, repentinos acaloramientos, etc. En los casos más graves la sintomatología puede resultar incapacitante.

Cognitivo: pensamientos, más o menos recurrentes, anticipatorios de carácter alarmista y catastrofista.

Motor: conductas como la evitación, huida, movimientos repetitivos sin un fin determinado, etc.

Dentro de los Trastornos de Ansiedad, nos podemos encontrar:

·         Trastorno de ansiedad generalizada (TAG)

Mi Intervención: En la primera visita es importante que entienda porque se produce su estado casi constante de ansiedad, nerviosismo o preocupación. Realizaré una exploración de la sintomatología de ansiedad tanto a nivel psicológico como físico. Evaluaré los síntomas cognitivos (su tendencia a preocuparse por las cosas y dificultad para controlarla, si es una persona aprensiva, si tiene la sensación de estar ansioso con frecuencia. Por otro lado, examinaré los síntomas fisiológicos que presenta (contracturas musculares, dolores de cabeza frecuentes, bruxismo (apretar las mandíbulas), cansancio físico, sudoración, mareos, etc.) y la frecuencia, duración e intensidad de los mismos. Esto nos permitirá establecer las prioridades en el tratamiento, intentando eliminar primero los síntomas más incómodos.

Le ayudaré a detectar las situaciones que disparan sus estados de preocupación y a modificar los patrones de pensamientos anticipatorios y catastrofistas.

·         Trastorno de pánico

Mi Intervención: Es fundamental asegurarles que no les va a suceder aquello que temen como consecuencia de una crisis de pánico, puesto que nuestro organismo está perfectamente preparado con un sistema de activación (S. simpático) y otro de “frenado” (S. parasimpático), que será el que restablezca el equilibrio orgánico. No obstante, este argumento no será suficiente para eliminar el miedo a una nueva crisis

Realizaremos conjuntamente un análisis de los síntomas que se presentaron y el contexto en el que se produjo la primera crisis de pánico, ya que es muy frecuente un periodo de intenso estrés, previo a la primera crisis de pánico (motivado por problemas familiares, laborales o personales) que explican la aparición de la misma. También realizaremos una extensa exploración de la sintomatología agorafóbica (situaciones que evita, niveles de ansiedad que le generan, etc.)

Posteriormente ofrezco una explicación comprensible de lo que le está pasando y elaboro un plan de tratamiento, que no sólo va a ir dirigido a eliminar las crisis de pánico y la agorafobia, sino también a detectar e intervenir sobre los disparadores de las mismas.

·         Ansiedad de evaluación (exámenes, entrevistas de trabajo)

Las personas que lo padecen sufren un miedo intenso y persistente que experimentan frente a, o ante la anticipación de, situaciones que impliquen una evaluación. Esta ansiedad la reconocen como excesiva o irracional y genera reacciones intensas que interfieren en su vida de manera significativa.

La evaluación puede aparecer en contextos académicos (exámenes escritos, orales, exposición de trabajos responder preguntas en clase, etc.), laborales (entrevistas de trabajo, exposiciones o conferencias), así como en situaciones habituales donde la persona sienta evaluadas sus capacidades.

·         Fobias: miedos anticipando peligros

Mi Intervención: Se lleva a cabo una valoración, tanto de la sintomatología (intensidad, grado de afectación) como del/os objeto/s o situaciones fóbicos y su evolución en el tiempo. Es importante delimitar el alcance de la fobia y explicar el mecanismo que la mantiene (pensamientos anticipatorios y conductas de evitación).

El tratamiento de las fobias simples se ha mostrado altamente eficaz. Se basa fundamentalmente en la desensibilización sistemática: Exposición graduada, in vivo o en imaginación, con prevención de Respuesta y generalización de resultados.

Incorporaré las técnicas cognitivas como elemento central que le permiten aprender a racionalizar las creencias que mantienen el miedo.

·         Trastorno obsesivo con o sin compulsión (TOC)

Mi Intervención: Realizaré una exploración exhaustiva de las obsesiones que presenta (pensamientos, imágenes mentales, impulsos indeseables), así como las posibles compulsiones y conductas de evitación asociadas (comprobaciones, rituales, etc.). Es muy importante analizar los factores que lo están manteniendo, para intervenir sobre ellos, tanto a nivel cognitivo, como conductual y que el tratamiento sea efectivo. La exposición, in vivo y/o en imaginación, donde se trabaja el afrontamiento, su generalización y prevención de respuestas, completarán la intervención.

·         Estrés: viviendo bajo presión

Mi Intervención: Llevaré a cabo una exploración de toda la sintomatología física y psicológica que presenta, así como un análisis de los estresores, (situaciones que provocan la respuesta de estrés) a los que debe enfrentarse y las respuestas de afrontamiento de las que dispone, así como su evolución en el tiempo.

La reestructuración cognitiva será primordial para modificar aquellos aspectos que le hacen vulnerable al estrés, así como desarrollar aquellas habilidades de afrontamiento que le permita abordar de forma adecuada las situaciones de estrés. De la misma manera, será necesario la modificación de algunos hábitos y estilo de vida que supondrán una mejora en su salud.

·         Estrés postraumático (TEPT): superando el trauma

Mi Intervención: Efectuaré una exploración extensa de la sintomatología: recuerdos de la situación, sueños, síntomas de activación fisiológica, evitación de lugares o estímulos, etc... El objetivo primario será aliviar los síntomas que le ocasionan tanto malestar: insomnio, irritabilidad, depresión, activación fisiológica excesiva o ideas de suicidio.

Una vez estabilizados lo síntomas iniciaremos el tratamiento psicológico del TEPT que perseguirá el procesamiento y superación del evento traumático.

·         Trastorno del control de impulsos

Mi Intervención: Su abordaje terapéutico incluirá la modificación de conducta, así como la reestructuración cognitiva, una vez elaborada la historia de los episodios de incontrolabilidad de impulsos, sus parámetros (frecuencia, duración e intensidad) y las consecuencias negativas a nivel económico, familiar y laboral, y valorados los síntomas psicológicos que lo acompañan y los factores que lo mantienen.

·         Trastornos Psicosomáticos

Mi Intervención: Es fundamental realizar una historia clínica pormenorizada de la sintomatología física a la que se aportarán los informes médicos pertinentes, así como de los factores psicológicos que pueden estar potenciando cierta vulnerabilidad para generar síntomas físicos. El primer objetivo terapéutico será pues, que la persona llegue a entender como un factor psicológico puede estar causándole un síntoma marcadamente físico. Este primer elemento es fundamental para que el paciente confíe y se implique en el tratamiento.

Se emitirá un juicio clínico sobre la probabilidad de que exista una causalidad psicológica, a partir del cual se informará sobre plan de tratamiento que combinará técnicas cognitivas y técnicas conductuales que pretende modificar los factores psicológicos y rasgos de personalidad que determinan como la persona suele afrontar las situaciones conflictivas con las que se encuentra y su propia sintomatología.

En nuestra clínica de Granada también nos preocupa la salud mental de los más jóvenes y podemos ayudarle a resolver esas situaciones que impiden el desarrollo normal de sus niños y adolescentes.

2. Trastornos de Estado de Ánimo

Dentro de los Trastornos del Estado de Ánimo nos podemos encontrar con:

Es un trastorno de ánimo, de intensidad más leve que el episodio depresivo, que impacta significativamente en el funcionamiento cognitivo de la persona, la ejecución de sus tareas cotidianas, la integración social y/o laboral y su autoestima.

Se caracteriza fundamentalmente por la presencia intensa y continuada de tristeza y pérdida de interés o dificultad para experimentar placer. Se acompaña de cansancio y pérdida de energía, llantos, alteraciones del sueño y alimentación con el consiguiente aumento o disminución del peso, dificultad para tomar decisiones, problemas de concentración, sentimientos de inutilidad y culpa, falta de esperanza en el futuro, pudiéndose acompañar de ideas de muerte o suicidio en los casos más extremos.

Es muy común que la persona se sienta aislada e incomprendida por parte de las personas allegadas, lo que dificulta aún más su mejoría.

Mi Intervención: Conjugará aspectos conductuales (realización de actividades placenteras y útiles y disminución de las desagradables); cognitivos (identificación y modificación de patrones de pensamiento responsables, sustituyéndolos por otros más racionales y adaptativos), así como la compensación de otros problemas asociados como la ansiedad (entrenamiento en relajación y resolución de problemas) y dificultades en su relación con los demás (entrenamiento en habilidades sociales).

El trastorno bipolar se caracteriza por una alternancia entre fases de manía y fases de depresión, de ahí que antes se denominara “trastorno maníaco-depresivo”.

Mi Intervención:

3. Trastornos de Alimentación

Cada día nos enfrentamos al perfeccionismo y a la exigencia

Es por ello que ocurren un conjunto de conductas, actitudes y reacciones ante la comida y la imagen corporal, generadas por un elevado nivel de preocupación por su silueta que conllevan importantes riesgos para la salud y provocan mucho sufrimiento en la persona afectada, en su familia y entorno.

Destaca la obsesión continua por su cuerpo,  por la comida y, la imagen que pueden tener los demás de ellos, temiendo y evitando en muchos casos las situaciones asociadas  (comidas en familia, en las que se sienten vigilados y presionados, o fuera de casa donde no tienen control sobre lo que van a comer).

No se conocen exactamente las causas pero están claramente relacionadas con aspectos como las personalidades autoexigentes y perfeccionistas, vivir en entornos en los que se concede mucha importancia al aspecto físico y lo que se ingiere; tener una imagen negativa de uno mismo y tener un cambio importante en la vida.

Signos de alerta:

Los trastornos de Alimentación más generalizados:

  1. ANOREXIA
  2. BULIMIA
  3. INGESTA COMPULSIVA
  4. VIGOREXIA (dismorfia muscular o anorexia inversa)

Mi Intervención: Es complicado que una persona afectada por un trastorno alimentario quiera acudir a la consulta de un especialista pues no considera que tenga un problema, ni es consciente de los riesgos que conlleva, pero resulta imprescindible para garantizar su salud y regular su organismo.

Por ello, me centraré en que la persona se implique en el tratamiento reconociendo que tiene un problema que afecta y pone en riesgo su salud, determinando las alteraciones orgánicas existentes o probables para adoptar las medidas más urgentes y necesarias.

Los objetivos de la intervención se focalizarán en normalizar los hábitos alimentarios y la restauración de creencias saludables sobre la ingesta y la imagen corporal.

Es fundamental el asesoramiento y la implicación de padres o familiares en el tratamiento.

Pide cita en el teléfono 958 925 904, o a través del formulario de contacto, y estableceremos una fecha para la primera consulta.

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